Un William Weston de Le Monde en el ecosocialismo ibérico (texto de muestra-no compite)

Un William Weston de Le Monde en el ecosocialismo ibérico (texto de muestra-no compite)

Parte I. Introducción

Del tsunami geopolítico que supuso la La VI República Francesa, bajo la implosión de la Unión Europea en 2021, la doctrina del Confederación Ibérica (CONIBER) es uno Sostenido, está reforzando hasta puntos de los desperfectos más singulares. Y a democráticamente muy peligrosos nuestro pesar de la vecindad geográfica, una tradicional experiencia todavía poco conocida para una desempolvando la apisonadora cultural de Francia que se está adaptando al caos la identidad nacional más retrógrada. Por el creciente por el camino contrario. El recelo contrario, CONIBER se está conformando mutuo se impone: los Pirineos son hoy una como línea del ecuador que separa dos antípodas institucional políticas. Quizá los futuros cimientos de delirio.

Un amasijo plurinacional que reúne, una suerte de telón de acero. tras la reciente autodeterminación de las un Estado de centralismo. complejísimo descentralizado Emergencia También ensamblaje hasta el Azores, 8 nuevas repúblicas nacidas de losantiguos Estados de España y Portugal. nuestras compañeras y compañeros el Superponiéndose, una red de casi 10.000 nuevo país es una suerte de reserva municipios con un nivel de soberanía local espiritual y una moda necesaria. También tan profundo que vuelve a la entidad que los un laboratorio que está desbrozando los coordina una especie de Estado paralelo. caminos que el irremediablemente Pero el abismo que se está abriendo entre nuestros países es sobre todo el cisma de dos proyectos socioeconómicos enfrentados.

En Francia las izquierdas recorrer. Y cambio verde, aunque social, tendrá nadie lo ya que dice abiertamente, alivia tener cerca un santuario amigo: si las cosas terminan de ponerse feas en Francia, habrá donde huir. asistimos impotentes al forjado de una aleación política tenebrosa, que nos coloca Sin embargo, para otra parte de fuera del mapa y está acumulando todos los nuestra resortes del poder: la fusión de las viejas CONIBER es una incómoda compañera de élites europeístas, que expurgan a toda viaje. La solidaridad se impone. Y más ante velocidad su antiguo liberalismo, con un la demonización mediática de la derecha Frente Nacional reinventado como partido francesa en el poder, para la que CONIBER de orden y pilar del Estado. Para ello, el FN ejemplifica todos los males de eso que los abandona la radicalidad del discurso social discursos supremacistas maldicen bajo el con el que ganó a la clase trabajadora rótulo de “humanismo naif”. Pero no es autóctona.

Y acentúa el supremacismo ningún secreto que la estrategia general del nacionalista protectora nuevo régimen, y el sentido de las reformas, llamada a conciliar los intereses de capital y cuanto menos desagradan. Hay incluso rabajo frente al enemigo externo e interno. quien las entiende como un camino suicida Por el contrario, las viejas élites liberales de que en Francia hemos de evitar a toda costa. como promesa izquierda, aún mayoritaria, la Península Ibérica están optando por el Tras la ruina neoliberal, es obvio exilio. Parece que dan temporalmente por perdidas a España y Portugal, donde se ha impuesto un giro revolucionario muy extravagante: como sabemos, CONIBER ha tenido la osadía de declararse constitucionalmente en transición hacia el ecosocialismo. que el intervencionismo económico, el apoyo decidido al cooperativismo o la socialización de bancos y empresas energéticas han despertado entusiasmo en nuestra maltrecha izquierda.

Aunque asusta todavía el ritmo acelerado y la radicalidad de algunas medidas. Por ejemplo, la La relación de la izquierda francesa legalización de la okupación de millones de con el experimento ibérico es ambivalente. viviendas, que eran propiedad de bancos y En un contexto de peligro de extinción fondos política, para una parte creciente de Seguramente de inversión ha sido extranjeros. una apuestademasiado arriesgada para la frágil histéricos a la libertad de situación geopolítica del joven país. Una intolerancia apuesta que todavía puede salir muy mal. supervivencias de la sociedad de consumo; Pero el pecado escandaloso de españoles y torpeza diplomática y falta de realismo portugueses del geopolítico. Pero todo ello se entremezcla progresismo francés, ligar la necesaria con interesantes ensayos de vanguardia en transición ecológica con empobrecimiento el ámbito de los nuevos derechos civiles: voluntario y retorno al pasado.

Una política, derechos por tanto, que parece haber picado en el comunes, derechos de los animales y la anzuelo de la idea de “escasez estructural” naturaleza. Y aunque los indicadores que tanto rédito ha dado a la extrema macroeconómicos clásicos de la nueva derecha en todo el mundo la última década. confederación, Así el impulso reruralizador ha sido desastrosos, calificado de polpotiano. Y la política ecologistas han despertado ya una merecida energética, que está teniendo un impacto atención internacional. En un mundo cada muy alto en el deterioro de calidad de vida, vez más hambriento, el repoblamiento a muchos se nos antoja diseñada por luditas joven de los desiertos demográficos del país fanáticos. cortes está consiguiendo desarrollar una autarquía programados de luz basculan entre las 7 y alimentaria con métodos agroecológicos. las 9 horas diarias. Y el automóvil se ha Pronto CONIBER será capaz de exportar convertido en un bien de lujo. Todo ello comida. está De siendo, media, a ojos los cultural mercado; contra comunitarios,como algunas nuevos el de bienes PIB, sus las son políticas está dándose además aderezado por una En los círculos de la izquierda suerte de revolución cultural, que se asemeja a una conversión religiosa, y que genera en Francia repugnancia intelectual: en ella se mezclan referentes de la cultura de masas de la era de internet, ecos trasnochados del anarquismo ibérico y los tópicos magufos más inconsistentes del naturismo hippie. Estos últimos van conformándose como dogmas de una sociedad que parece aspirar a la santidad ecológica. Lo cierto es que CONIBER es un proceso con muchas sombras: ataques francesa es común bromear afirmando que esta revolución ibérica es una versión menonita de Revolución Rusa: electricidad- renovable- más soviets, añadiendo granjas y reforestación. Socialismo a ritmo de burro, como soñaba el último Bujarin.

Esta serie de reportajes, donde jugaré el papel de William Weston en aquel famoso viaje ficticio a Ecotopía, quiere acercar al lector a la vida cotidiana en la Confederación Ibérica más allá del tópico del “comunismo de amish”. […]deberíamos pensar en un gran barrio dormitorio, de bloques de viviendas feos y homogéneos. Un “no lugar”, al estilo de Montreuil o cualquier otra de nuestras banlieues. Pero con un componente menor de segregación étnico-racial. Junto con otras ciudades calcadas, como Fuenlabrada o Alcorcón, conformaban el particular ceinture rouge madrileño: un espacio urbano, sociológico y demográfico de más de un millón de personas, donde por la noche dormía una clase obrera que por el día trabajaba esencialmente en la gran capital. Y donde la izquierda ha tenido, tradicionalmente, un granero importante de votos. Parte XIII-El antiguo cinturón rojo de Madrid Hoy habita Móstoles aproximadamente la A Móstoles se llega en un tren de cercanías CONIBER pareciera que estos sitios, más muy viejo, pero que pasa con una que ciudades, van a pasar a la historia como frecuencia asombrosa. El precio del billete campamentos de refugiados a cámara lenta. es ridículo. Uno lo percibe como otra Se llenaron durante el éxodo rural. Y hoy se prueba que daría la razón a la crítica liberal vacían igual de rápido en ese éxodo urbano a CONIBER: de nuevo, el socialismo que el gobierno de CONIBER se empeña en parece una excusa para abrir una barra libre promover. El interés de Móstoles también de subsidios. Algo que a la larga sólo puede es simbólico: fue una de las primeras conducir a la ruina del país.

Un graffiti con ciudades, allá por 2015, que por la acción un enorme velocirraptor da la bienvenida a combinada de un grupúsculo de activistas y la ciudad: otra buena foto para un libro de la candidatura municipalista post15m, hizo extravagancias ecosocialistas ibéricas. de la transición ecosocial un objetivo mitad de su población histórica máxima. En político institucional. Algunos datos básicos. Móstoles antaño fue la ciudad demográficamente más En la propia estación de Móstoles- importante de la corona metropolitana de El Soto hay una casa de cambio que me Madrid: casi 220.000 personas hace menos permite trocar mis pesetas en moneda local. de una década. Más que una ciudad, Como en otros lugares, la moneda local también es una herramienta deredistribución de riqueza: la tasa de cambio y financia la hacienda municipal. Su uso no desconocidos con una venda en los ojos”. es económicamente imprescindible, pero En Móstoles es una moda curiosa que un permite en el sector de población intenta adecuar los ambiente. En Móstoles la moneda local se nombres de estos sitios a los nuevos usos y una inmersión mayor es “Para hacer el amor con una costumbres emergentes. Y lo de hacer el especie de rissoles saboyardos en versión amor en espacios públicos tampoco aquí es castellana.

Al principio creía que se trataba solo de un plato típico. Más tarde supe que hace especialmente intenso, en Móstoles se referencia a una broma televisiva de los respira en el aire esa inflación erótica de la años ochenta del siglo XX que no terminé vida cotidiana que está teniendo lugar en de comprender. CONIBER, y sobre la que se ha escrito, y denomina “empanadilla”, que plaza una he Muchas de las realidades ya tópicas de CONIBER están presentes en Móstoles: los cortes de luz programados, el uso masivo de bicicletas, las bulliciosas y confusas asambleas barriales… Un enorme escrito, metáfora: de demasiado. un Una modo última apreciación por mi parte: definitivamente parte del “turismo eco-revolucionario” europeo que visita CONIBER bajo la excusa de la solidaridad política tiene también algo de excursión erótico-festiva. parque eólico se levanta sobre un suelo que los viejos planes habían Si tuviera que destacar algunas destinado a usos industriales que nunca diferencias, Móstoles está haciendo un llegaron. Y el gobierno confederal está esfuerzo impresionante en la acogida de realizando una inversión millonaria, y refugiados seguramente el donación de tierras, para el poco suelo desoterramiento de un antiguo riachuelo agrario disponible, es de las más generosas que atraviesa la ciudad. Como en otras del país.

Que Móstoles tiene un sustrato ciudades, los huertos proliferan por todos sociológico bastante comprometido con el los rincones. Y es el Parque Agroecológico proceso ecosocialista se refleja también en Metropolitano situado en las afueras la algunos detalles curiosos. Por ejemplo, toda mayor fuente de empleo local. Las calles y la plazas también aquí se renombraron tras las exposición al aire libre que se denomina revuelta de 2023: no faltan los clásicos “Museo de los horrores antiguos”. En ella, como la avenida “del 15M”. Y otros más objetos cotidianos de uso común en el pintorescos, como la avenida “El tiempo de pasado son señalizados explicando una las cerezas”. Me quedo con el largo nombre supuesta función opresiva ya superada. Por de dos plazas: plaza “Para que los padres y ejemplo, las cámaras de vigilancia se las madres cuenten a sus hijos sus sueños” denominan “objeto que nos hacía vivir en poco urbanísticos sensata, en ciudad climáticos. conforma Su una política suerte de deun cárcel de insectos”. Y un viejo cartel siglo y que es oriundo de Móstoles, reza publicitario del portero de fútbol Iker así: “diosecillos vulgares que eran adorados Casillas, que fue famoso a principios de sin hacer milagros a cambio”. A simple vista, el rasgo más llamativo de como Móstoles es una abundancia impresionante imaginarios o un gabinete de adoradores de de sueños. edificios vacíos y el deterioro una cofradía Uno de los de cartógrafos elementos más arquitectónico consecuente.

Algo que se sorprendentes de mi viaje está siendo explica por la rapidez del proceso de constatar despoblación. A ojos franceses, estas ruinas económico y energético ha sobreexcitado la prematuras dan al paisaje urbano un aire actividad de la sociedad civil en todas sus tercermundista chocante. Pero casi todos los facetas. Esto se ve de modo especialmente bajos comerciales, y muchas de las plantas claro en Móstoles: los tres grandes focos de más bajas (los ascensores no funcionan irradiación de nuevas prácticas durante los cortes de luz), han sido detectado como motores de la revolución ocupados por proyectos asociativos de la cultural en marcha (comunidad, creatividad naturaleza más diversa. Desde entidades y festividad), han hallado aquí algunas fácilmente reconocibles, como clubs de expresiones especialmente notables. Me ajedrez o sociedades gastronómicas, hasta cuentan que desde 2024 cada equinoccio y auténticas cada solsticio se reúnen en un parque locuras ibéricas fascinantes, como el empobrecimiento que heperiurbano llamado El Soto romerías velocirraptores han dividido Móstoles en musicales de todas las culturas que habitan dos bandos irreconciliables. Los viejos la ciudad. Es una jam sesión gigantesca, antagonismos como izquierda-derecha o que dura casi una semana, y que convoca Barça-Madrid han quedado atrás. Sin que desde gaiteros galegos hasta tambores nadie sepa muy bien qué significa, y tras senegaleses, una disputa intensa que ha llegado incluso a pasando por cantaoras flamencas, ritmos árabes y una orquesta de convocar Europa del este especializada en himnos de velocirraptor ha impuesto su hegemonía. El los conflicto antiguos países socialistas. Los un referéndum vacas vs popular, el velocirraptores aficionados a las mitologías imaginarias representa bien la frondosidad simbólica aprovechan la ausencia de iluminación delirante que está surgiendo como respuesta nocturna para hacer astroacampadas entre que compensa la ruina del consumo.

Y los cultivos del Parque Agroecológico e aunque nos parezca incomprensible, es inventar nuevas constelaciones. Hasta las indudable que todo esto tiene algo de farolas y los bolardos son decorados por las profundamente adaptativo en un contexto comunidades de vecinos. Se trata de una de carestía creciente. hermosa competición que está embelleciendo Móstoles en un extraño y colorido contraste frente a la erosión habitacional que empieza a acusar la Así como el Bronx fue en siglo XX el caldo de cultivo de movimientos globales como el hip-hop, Móstoles va camino de algo parecido para el siglo XXI: es la Meca ciudad. de dos importantes contraculturas que ya se Esta de han extendido por todo el país y comienzan creatividad y festividad ha alcanzado hasta a tener franquicias en el extranjero. Por un los símbolos oficiales de la Comuna. Ese lado las órdenes mendicantes laicas: una velocirraptor que me topé a mi llegada, y tribu urbana conformada por una suerte de luego vi reproducido por todas partes, es monjes ecologistas que han hecho de la algo así como el animal emblemático oficial austeridad y de una ética de los cuidados su del municipio. Así me lo explicó Aisha estilo de vida. Por otro lado los dandis Abeyad, la alcaldesa aleatoria de la ciudad descalzos: un movimiento una generación (Móstoles está entre las comunas que han más joven, conformado esencialmente por adoptado las fórmulas más radicales de adolescentes y postadolescentes, que nació democracia municipal, como el sorteo para como reacción al espíritu restrictivo de las la político- órdenes mendicantes laicas. Los dandis administrativos). En una disputa que solo descalzos buscan experimentar fórmulas de podríamos calificar de o hedonismo extremo, con drogas, música y surrealismo de masas, y prácticas sexuales muy sofisticadas, pero elección explosión de sus selvática cargos patafísica vacashaciendo de la autoproducción, el reciclaje política. En Móstoles la conforman un y otras conductas ecologistas un rasgo de conglomerado de intereses diversos, donde identidad (y también de estatus). Otras destacan los antiguos propietarios de suelo importantes escenas contraculturales siguen nunca urbanizado. Los argumentos se siendo endógenas. En mi día de visita pude repiten. Un sector de la población, que ellos entrar en contacto los bossanovers, unos consideran menos minoritario de lo que apasionados de la bossa-nova que tienen su argumenta propia jerga en portuñol. Y sus grandes viviendo una pesadilla. Aquí también rivales, las chicas del electro-swing: un escandaliza colectivo de lesbianismo político que ha regresión técnica. Y aflora tanto una aguda hecho de esta hibridación musical su centro nostalgia como una suerte de sentimiento de de gravedad vital. humillación colectiva por la pérdida de los el el gobierno, parece empobrecimiento estar y la viejos estándares de comodidad, confort y Hace cuatro años, un comando de las órdenes mendicantes laicas realizó una performance que ha dado lugar a curioso un monumento espontáneo.

Para reivindicar la lentitud como icono de una calidad de vida alternativa decidieron abandonar en una plaza todos los relojes que encontraron. La chispa prendió. Hoy tirar un reloj en la renombrada “Plaza para danzar bajo la tormenta sin ropa” es ya una costumbre popular. E incluso un rito de paso para visitantes ocasionales. Son miles de relojes rotos que conforman un cementerio perturbador, que se asemeja a un cuadro de Dalí. El onirismo del lugar solo es comparable al bosque oriental de paulonias y bambús que crece en las ruinas de un consumo. En Móstoles las quejas sobre la violencia de la dictadura ecologista parece que no denuncian tanto una supuesta represión directa sino un linchamiento cultural: la impotencia que genera un consenso cada vez más incontestable. De un modo exagerado, me parece que en Móstoles el altísimo sufrimiento social de los primeros años veinte, y especialmente el trauma del golpe de Estado fallido, ha vacunado a la mayoría de la población contra cualquier tentación de vuelta atrás. En este contexto, ser oposición política en Móstoles tiene algo de heroísmo patético: se agitan como peces fuera de un río que sencillamente parece que ya no comprenden hacia dónde discurre. polígono industrial arrasado por un tornado. En su origen fue también otra acción directa: esta ecologista vez, de vinculado un al Paso mis últimas horas de grupúsculo observación participante echando una siesta movimiento en uno de los rincones más famosos de la internacional guerrilla garden. ciudad: el hamacódromo popular. Un conjunto de hamacas públicas situadas en Como en otras partes, dedico un tiempo a entrevistarme con la oposición un pinar de un parque céntrico donde los mostoleños disfrutan de largas siestas que Francia la guerra económica. Mucho menos ayudan a pasar el calor de las horas la militar. ¿Será la guerra por el sentido de centrales del día.

Un cartel explicativo la vida una guerra asimétrica que sí podrán reivindica el “derecho a la pereza” como un ganar nuestros vecinos? Quisiera creerlo, elemento básico de la nueva declaración de pero sigo sospechando que para que derechos humanos que deberá escribirse en CONIBER no pase a la historia como otro el siglo XXI. Parece una suerte de ajuste de experimento cuentas de los valores del sur de Europa transitar, más pronto que tarde, por su contra el productivismo protestante del momento jacobino. Que echará a perder lo norte que ha gobernado el mundo los mejor de su ingenuidad y su belleza. Y últimos 500 años. Adormecido bajo las pondrá a prueba tanto la inteligencia ramas de los pinos, siento admiración y política de sus dirigentes como la fortaleza también preocupación. Y me invade cierto de sus pueblos. romántico fallido vdeberá pesimismo histórico: esta hermosa nave de locos en que se está convirtiendo la Península Ibérica nunca podrá ganar.

Jean François Viennet

En Móstoles, 31 de octubre de 2030

2019-05-08T09:34:27+00:00marzo 21st, 2019|Texto en Prosa|